Tarde o temprano todos los dog lover regresan a casa para encontrar un daño inesperado, esto sucede con más frecuencia cuando nuestra mascota está en etapa de aprendizaje. Algo que sucede cuando el daño infligido por sus dientes a objetos incorrectos es constante. Aunque los perros hagan uso de su vista y olfato para explorar el mundo, una de sus formas favoritas de obtener información es poniendo los objetos en su boca y hacer pruebas de sabor, textura, dureza, entre otros.
Afortunadamente podemos dirigir estas ganas de masticar a objetos apropiados para ellos, evitando nuestras cosas y protegiéndolo al mismo tiempo. Hasta que nuestras mascotas sepan que deben y que no deben masticar, es nuestra responsabilidad manejar la situación de la mejor manera posible, así que no le des la oportunidad de masticar objetos incorrectos y ten mucha paciencia mientras dure su aprendizaje.

Entendiendo por qué nuestro perro busca objetos para roer.

Los cachorros, al igual que los bebés exploran el mundo poniendo objetos dentro de su boca, y de la misma manera padecen las molestias del crecimiento de sus dientes. Masticar no solo facilita su crecimiento y desarrollo, también ayuda a hacer que las encías se sientan mejor.

Los perros adultos por otro lado, pueden destruir cosas masticando por muchas razones. Para tratar con su comportamiento, primero debemos saber el por qué. Recuerda que no lo hacen por molestarte:

 

  1. No han sido educados en que morder y que no.
  2. Están aburridos y sin objetos caninos para entretenerse.
  3. Sufren de ansiedad por tu regreso.
  4. Es un comportamiento relacionado al miedo
  5. Buscan atención.

 

Atención: Puede ser necesario consultar a un profesional de comportamiento canino para las mascotas que sufren de ansiedad por la separación o si es relacionado al miedo.

 

Enseña a tu perro que puede y que no puede morder.

Como en toda relación, si quieres que tu mascota y tu creen una buena relación debes enseñarle los límites. Es necesario que tomes responsabilidad de tus pertenencias, mantén tus cosas fuera de su alcance y en lugares a los que no tenga acceso. Identifica los juguetes de su preferencia y asegúrate que sean diferentes a los objetos de la casa en cuanto a forma, textura y olor.

Muchos perros prefieren las pelotas, mientras otros prefieren cuerdas, huesos de hule, o incluso frisbees. Usualmente las tiendas de mascotas controlan por estándares las características que debe tener un juguete canino para diferenciarlo de las cosas del hogar e incluso aumentar su preferencia. No los confundas dándoles zapatos viejos o medias para morder, eso solo logrará entretenerlos un momento y luego confundirá su zapato con los tuyos para siempre.

Supervisa a tu mascota hasta que sepa las reglas del hogar

Cuando no puedas ponerle un ojo encima, escoge un lugar seguro que sea “a prueba de perros” y coloca agua fresca y juguetes caninos. Lo más importante es que él entienda que ese lugar es para que pueda estar bien y no como un lugar de encierro. Procura que haya juguetes que a él le gusten, que no tenga hambre y su depósito de agua esté lleno.

Dale a tu mascota mucho tiempo con personas.

Los perros que saben comportarse lo hacen de forma natural y para esto es necesario hacer concesiones. Tu mascota debe entender reglas generales, por ejemplo: Si una sola persona le ordena que no muerda la basta de su pantalón tu mascota podría no entender, ya que probablemente sea su forma de expresar sus ganas de jugar. En cambio, si todas las personas se lo dicen cada vez que lo hace él entenderá la concesión. Lo mismo sucede con tus objetos, basta que alguien juegue o le dé algún objeto incorrecto para que se deshaga la orden. Por eso hacer concesiones y mostrarse firme en conjunto hace más fácil a la mascota entender la decisión y maneras de cada familia.

 

Disciplina a tu mascota en el momento del acto.

Si descubres un objeto incorrecto masticado, así sea minutos después, ya estás muy tarde. Los animales asocian el refuerzo negativo con lo que están haciendo en el mismo momento que son corregidos. Tu perro no puede razonar como: “Mordí estos zapatos hace una hora, por eso me están corrigiendo”. Muchas personas creen que esto es exactamente lo que piensan los perros porque huyen o ponen “mirada culpable”.

La “mirada culpable” es en realidad una postura canina de sumisión que el perro adopta cuando se siente amenazado. Cuando estás molesto o irritable, tu perro se puede sentir amenazado por el tono de tu voz, postura corporal o por tus expresiones faciales; Esto hace que adopte una postura sumisa que demuestra respeto por ti. Cuando lo castigas fuera de tiempo no sólo puedes fallar en corregirlo, sino que también podrías provocar otros comportamientos indeseables.

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